Alejandra Hernandez/ enero 27, 2021/ -Destacado-, -En Portada-, Arqueología, experiencia y sabiduría, Historia, Otros Videos, Patrimonio Histórico/ 0 comentarios

Dama de Guardamar o del Cabezo Lucero.  Foto: https://guardamarturismo.com/dama-de-guardamar

“Fue descubierta el 22 de septiembre de 1987 en el yacimiento arqueológico de Cabezo Lucero, a pocos kilómetros del casco urbano. A poca profundidad apareció un gran trozo de un rodete de piedra, primer fragmento de un busto de dama ibérica, con indumentaria semejante a la Dama de Elche. La excavación proporcionó muchos elementos más, entre ellos un gran fragmento que comprendía el tocado, la cara y el cuello. Pero la escultura ‒rota de antiguo‒ había sido martilleada e incluso en zonas había sufrido la acción del fuego.

Transportada al laboratorio del Museo Arqueológico Provincial de Alicante, el restaurador Vicente Bernabéu comenzó con el lavado e identificación de los restos hallados. Así, apareció un trozo con el mentón, otro con los labios, que habían sufrido una erosión en el labio inferior derecho, fragmentos del pecho y de los collares y otros muchos trozos de piedra pertenecientes a la pieza, que no encajaban entre sí ni tenían superficie labrada alguna.

La tarea de restauración fue delicada y minuciosa, prolongándose desde octubre de 1987 hasta junio de 1988, en que se culminó. La pericia del restaurador Vicente Bernabéu y su capacidad artística lograron revivir una pieza de dificilísima reconstrucción y que ahora, aun con lo que le falta, muestra su belleza tal cual pudo salir de las manos del escultor que la labró hace dos mil quinientos años.” (Texto: https://guardamarturismo.com/dama-de-guardamar).

Las damas iberas que hasta ahora se han encontrado, y especialmente la Dama de Elche, rodeadas de misterio y de belleza, se han erigido en símbolo de la cultura ibera. Los descubrimientos que a lo largo de los últimos siglos se han llevado a cabo nos hablan de una sociedad urbana que se desarrolló en la Edad del Hierro, con un sólido comercio internacional que fomentó la interrelación con pueblos lejanos que influyeron en su modo de vida y en su cultura. Sin embargo todavía queda mucho por descubrir y por saber de estos antepasados lejanos que hablaban y escribían una lengua que no hemos conseguido traducir y que en la Vega Baja del Segura vivían en poblados vecinos, como son los actuales yacimientos arqueológicos de Cabezo Lucero, entre Rojales y Guardamar, y La Escuera, en San Fulgencio, entre otros muchos de nuestra comarca cuyos yacimientos aguardan dormidos la llegada de cada una de las campañas arqueológicas que les toca en suerte, si es que hay presupuesto para que éstas puedan llevarse a cabo.

Pero en torno a la cultura ibera hay hecho mucho trabajo de campo, mucha investigación arqueológica y científica, mucho esfuerzo por parte de excelentes arqueólogos y arqueólogas que a lo largo de décadas han trabajado y trabajan incesantemente para hacernos llegar nuevos datos y sus conclusiones, como es el caso de la profesora Teresa Chapa Brunet (San Sebatián, 1952), arqueóloga y catedrática de Prehistoria en la Universidad Complutense de Madrid, que ha dedicado buena parte de su vida académica y profesional al conocimiento de la cultura ibera, siendo sus numerosas publicaciones del mayor interés.

Para poder ver y escuchar la magnífica conferencia que la profesora Chapa Brunet dio en la Fundación Juan March de Madrid en enero de 2018, pinchad en el enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=npurYRPN9Zo

Compartir esta publicacion

Dejar un Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estos HTML tags y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>
*
*