Jose Antonio Cayuelas Grau/ mayo 15, 2020/ -Destacado-, -En Portada-, Cine/ 0 comentarios

Hace unos años, junto a mi amigo Manuel García Pérez, tuve la satisfacción de dirigir una serie se sesiones de ciene-forum. su preparación y desarrollo fue una experiencia maravillosa pues gracias a ella pude conocer a estupendas personas con quienes compartir mi gran pasión: El CINE. Para estas sesiones confeccionábamos unos especiales programas de mano donde, además de informar de los aspectos técnicos y artísticos de la película en cuestión, nos dábamos el gusto de escribir unos textos que, sin desentrañar la trama de la película, nos permitían dar rienda suelta a nuestra creatividad.

Son estos textos los que ahora quiero ofrecer en esta serie que titulo “Letras de cine”, esperando sean tan bien recibidos como buena era la intención con los que fueron escritos.

     Muchas gracias.

   José Antonio Cayuelas Grau

El primero de ellos se refiere a “Atraco perfecto”

                                                               Atraco perfecto

 TÍTULO ORIGINAL: The Killing

AÑO: 1956

DURACIÓN: 83 min.

País: EE. UU. de América

DIRECTOR: Stanley KubricK

GUIÓN: Stanley Kubrick , según la novella de Lionel White y con diálogos de Jim Thompson

MÚSICA: Gerald Fried

FOTOGRAFÍA: Lucien Ballard en B y N

PRODUCTORA: Metro-Goldwyn-Mayer y United Artists

GÉNERO: Cine Negro.

REPARTO: Sterling Hayden, Coleen Gray, Vince Edwards, Jay C. Flippen, Marie Windsor, Ted DeCorsia, Elisha Cook, Joe Sawyer, Timothy Carey, Jay Adler, Joe Turkel, Kola Kwarian, James Edwards, Tito Vuolo, Cecil Elliott, Dorothy Adams, Herbert Ellis, Pary Carroll.

SINOPSIS: Johnny Clay, un expresidiario, ha decidido dar el último golpe de su vida: llevarse la recaudación de un hipódromo. Selecciona meticulosamente a sus colaboradores, y planea la estrategia del asalto con precisión insospechada.

Atraco perfecto

“The Killing”

 TIC – TAC

“… La gente nos rogaba que hiciéramos una historia lineal. Pero tuvimos el sentido común suficiente para darnos cuenta de que esa estructura era lo más interesante de la historia.”

James B. Harris (productor de “Atraco Perfecto”)

                               HIPÓDROMO (Atraco perfecto) | Diccineario

 

Primera, segunda, tercera,…, así  hasta la séptima carrera. Con ella aparece Kairós, el momento favorable, la oportunidad idónea para que ellos también puedan soñar. Ellos son ese grupo de personas unidos por sus sueños de escapar de esa condición social y personal que les atenaza: un cansado policía al que le gusta vivir bien; un camarero que no puede pagar la salud de su esposa; un hombre insignificante que nada es para la mujer destinataria de sus atenciones; un viejo taquígrafo que encuentra en Clay el asidero a la vida, y Johny Clay quien en su rostro porta las marcas de una y otra apuesta en pos del caballo ganador.

“ninguno de ellos es rico, todos andan metidos en líos”

Pero Kairós no es Chrónos. Chronos es la idea lógica del tiempo que la ciencia asume como concepto, es el tiempo común de todos nosotros, el que a través de los insondables caminos labrados en la tierra siempre avanza. Kairos no es científico, determinado, regular; por el contrario, es esquivo.

Kubrick se nos presenta como demiurgo, creador del juego del tiempo y, como Aión, se nos identifica con la eternidad. Quiebra la línea del tiempo, lo dilata y comprime, lo hace saltar adelante y atrás a su gusto hasta llegar a esa séptima carrera, hasta mostrarnos la gran oportunidad. Una oportunidad efímera pues los designios del tiempo son inexorables. Así, cada salto del tiempo, cada juego de Kairós, se asemeja a una afrenta al orden, una bofetada a Chrónos. Y éste, ofendido, reclama la acción de las Moiras para que sin ambages hagan que se cumpla el destino de cada cual.

En esta apuesta por el tiempo, el beneficio del atraco procede de las apuestas, se nos entrecruzan la anodina existencia de cada uno de los personajes a modo de las ruedecillas del mecanismo de un reloj. Cada uno de ellos actúa independientemente, pero, sin la acción conjunta de todos ellos nada puede conseguirse. Sus acciones señalan el tic-tac que les hace caminar hacia el cumplimiento de sus sueños. Pero no hay tiempo para soñar, todo se desvanece ante la red tejida por Cloto que no hace más que seguir las indicaciones de Láquesis ante la inflexibilidad de Átropos, disfrazada de impertinente “dama con perrito”.

Como los sueños, “Atraco perfecto” es en blanco y negro. Como en los sueños, sus personajes se ven atrapados en el tiempo y en él se mueven a ritmo de tic-tac, tic-tac…

Manuel García Pérez y José Antonio Cayuelas Grau

 

 

 

 

 

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